Soñando con esto

Soñando con esto

Crecer es aprender a despedirse, yo no he crecido aún.

El olvido se me fue de las manos, y hasta la fecha aún me ha sido imposible decirle cómo, cuándo y dónde dejarte atrás.

A estas alturas, ya todo es tarde. A medida que le daba puerta a tu ausencia, he ido echando palabras de otras tierras sobre esta añoranza tuya. No me mal interpretes: no es ingratitud, es supervivencia. Tú, por tu parte, fijo que has abierto ya la jaula de tus otros amores, que deseaban desde hace tanto tiempo este momento. Salúdales, no te olvides de darles de comer de tanto en tanto y sobre todo pídeles perdón de mi parte por haberlas hecho esperar.

Creo que jamás estaré segura de haberlo dejado ir. Y eso es precisamente lo que te hace grande, lo que nos hizo grandes a los dos. Ya sólo nos queda la distancia de sabernos desde lejos. Algún día deberemos luchar contra esa naturaleza que nos amarró desde el principio, sorteándola con una sonrisa y alguna broma que sólo tú y yo entenderemos.